
Hoy quiero contarte una secreto. No es un secreto cualquiera, es el secreto de mi mundo.
Tengo un pequeño cofre con cosas que igual a ti te parecen insignificantes, pero que para mi lo son todo. Es un cofre un tanto antiguo, incluso te diré que está un poco roto. Seguro que si lo ves algún día pensarás que está a punto de ser arrojado a cualquier contenedor de la calle, pero te equivocas. Si quieres sentirte como me siento yo solo te hace falta abrirlo. Vale, no te voy a dar la llave si no confío en ti plenamente, pero te aseguro que toda la magia del mundo está dentro de él.
En realidad es muy especial. En él guardo todos los momentos que he vivido y supongo que guardaré los que me quedan por vivir. Los malos están en la parte de abajo pues no me gusta tanto recordarlos, pero los buenos están bien colocados en la de arriba. Ordenados por fecha e importancia. Cada vez que lo abro salen solos, se colocan cerca de mi y me hacen recordar. Solo sonrío cuando lo cierro, cuando paso la llave y lo vuelvo a colocar en su sitio. Eso si, algunas veces me hace llorar, pero no se lo tengo en cuenta.
Te recomiendo que tu también busques un cofre. Puede que lo llenes mas o menos que el mio, pero estoy segura que serás igual de feliz cuando te ayude a recordar las cosas buenas que has vivido. Y si te hace reflexionar y sueltas alguna lágrima no te preocupes, debe ser que lo necesitas.
